martes, 16 de abril de 2013

American Museum of Natural History


El día de ayer tuve la fortuna de ir al American Museum of Natural History ubicado en la ciudad de Nueva York. Por cuestiones de tiempo sólo pude visitar dos salas: la de dinosaurios saurisquios (en la que se encuentra el famoso Tyrannosaurus rex) y la de biodiversidad. En esta entrada me enfocaré únicamente en la segunda.

La sección dedicada a la biodiversidad se encuentra en el 1° piso. Está dividida en 4 salones: uno centrado en la biodiversidad en general, otro en la vida marina, uno más en el medio ambiente de Nueva York y uno último en el que se puede encontrar información acerca de los bosques norteamericanos. Yo sólo me detuve en los 2 primeros.

En el de la biodiversidad se pueden encontrar modelos de tamaño real de diferentes organismos, ya sean bacterias, hongos, reptiles, anfibios, aves o mamíferos, y que además están ordenados de forma que estén ordenados por grupos taxonómicos y al mismo se pueda observar el proceso evolutivo de los seres vivos.

Hall of Biodiversity. Foto tomada por Ana Escamilla
Asimismo, hay información de los diferentes ecosistemas, como dónde se encuentran y algunos ejemplos de la flora y fauna que podemos hallar ahí. Todo esto se complementa con videos, imágenes y los ya mencionados modelos. En la misma sala, al fondo, se recrea una selva africana en la que se puede apreciar la flora y la fauna y que viene acompañada por información relativa a dicho ecosistema. En el centro hay modelos que representan a algunas de las especies que se encuentran en peligro de extinción.
Calamar gigante. Foto tomada por Ana Escamilla

El salón de la vida marina es similar al anterior, pero se centra únicamente en los ecosistemas marinos. Es fácil de identificar gracias al imponente modelo de una ballena azul que se encuentra en el centro.
Cada diorama presenta ejemplos de especies que se encuentran en determinado ecosistema, así como su localización. Hay una gran variedad de dioramas, que abarcan desde los ecosistemas más conocidos como el arrecife de coral hasta los glaciares, que aunque no lo crean, cuentan con más fauna que los osos polares y los pingüinos.
Modelo de ballena azul. Foto tomada por Ana Escamilla

Si alguna vez van a Nueva York vale la pena visitar este museo, pues es una forma diferente de acercarse a la ciencia, que seguramente resultará divertida especialmente para los niños. Es un museo interactivo que cuenta con diferentes actividades y videos que explican gráficamente algunos detalles de cada organismo, como, por ejemplo, cómo se mueve una determinada especie. Además es una oportunidad única de aprender sobre diferentes especies de animales y plantas de las que casi nadie habla, como el cangrejo gigante japonés, el celacanto o el pez linterna.

Referencias
"Biodiversity and Environmental Halls" en American Museum of Natural History, recuperada el 16 de abril de 2013 de http://www.amnh.org/exhibitions/permanent-exhibitions/biodiversity-and-environmental-halls

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